Cómo redactar tu currículum: lenguaje y contenido

Tener el formato correcto no sirve de mucho si el contenido no está bien redactado. Aquí tienes las dudas más habituales sobre cómo redactar tu currículum de forma que aporte, y no que simplemente rellene espacio.

¿Se ponen las prácticas profesionales?

Depende de cuánta experiencia laboral tengas ya. Si acabas de terminar tus estudios o llevas poco tiempo trabajando, las prácticas cuentan como experiencia real y deben aparecer con el mismo detalle que un empleo remunerado — muchas veces es lo único concreto que puedes mostrar todavía. Si ya llevas varios años trabajando y tienes experiencia relevante más reciente, las prácticas de hace tiempo pierden peso: puedes dejarlas al final, resumidas en una línea, o incluso quitarlas si no aportan nada al puesto al que aplicas ahora.

¿Dónde va la formación académica?

Va ordenada siempre de la más reciente a la más antigua. Su posición dentro del currículum sí cambia según tu situación: si tienes poca experiencia laboral, la formación va primero, justo después del perfil profesional. Si ya tienes varios años de experiencia relevante, la experiencia laboral va primero y la formación pasa a un segundo bloque, más resumida.

Soft skills y hard skills: no son lo mismo

Las **hard skills** son habilidades técnicas y medibles: manejo de Excel, un idioma con nivel certificado, programación, uso de una herramienta concreta. Las **soft skills** son habilidades personales: comunicación, trabajo en equipo, capacidad de adaptación. El error más común es mezclarlas en una lista sin criterio, o llenar el apartado de soft skills con palabras sueltas sin ningún contexto («liderazgo», «proactividad») que no dicen nada por sí solas.
La forma correcta: separa ambos bloques con claridad, y en las soft skills, si puedes, acompáñalas de un ejemplo breve dentro de la descripción de tu experiencia, no como una etiqueta suelta. «Coordiné un equipo de 4 personas durante un proyecto de 3 meses» dice mucho más sobre tu liderazgo que la palabra «liderazgo» sola en una lista.

El lenguaje cercano no significa informal

Escribir con un lenguaje cercano no es lo mismo que escribir de forma informal o descuidada. Significa evitar frases robóticas de plantilla corporativa («resultante de una sólida trayectoria orientada a la excelencia») y sustituirlas por frases claras que cualquier persona entendería a la primera. Si al leer tu currículum en voz alta te suena a que lo ha escrito una máquina, es una señal de que hay que reescribirlo.

Un ejemplo de la diferencia: en vez de escribir *»Profesional polivalente con gran capacidad de adaptación a entornos dinámicos y cambiantes»*, es mucho más claro y creíble escribir *»He trabajado en tres sectores distintos (hostelería, comercio y logística) y me adapto rápido a equipos nuevos»*. La segunda frase dice lo mismo, pero con hechos reales detrás, no con vocabulario de manual de recursos humanos.

Esto conecta directamente con algo que ya vimos antes: cuando le pides a una IA que te redacte el currículum, es habitual que devuelva frases grandilocuentes o que exagere detalles (como describir tu experiencia en una empresa pequeña como si hubiera sido en una multinacional). Revisar y corregir ese tono antes de enviar el currículum es tan importante como el contenido en sí.

¿Primera persona o tercera persona?

Ninguna de las dos, en realidad — el currículum se escribe en un estilo propio, sin pronombre. No se escribe «Yo gestioné un equipo» (primera persona) ni «Gestionó un equipo» (tercera persona, como si hablaras de otra persona), sino directamente «Gestioné un equipo de 5 personas», omitiendo el sujeto. Este estilo directo y sin rodeos es el estándar en español para currículums, y suena más profesional que forzar el «yo» en cada frase.

💬 Prompt para redactar tu currículum con estas reglas

Actúa como un técnico de selección de personal en España.

Voy a darte mi experiencia, mis prácticas profesionales (si las tengo) y mi formación académica. Redacta mi currículum siguiendo estas reglas obligatorias:
– Decide si las prácticas profesionales deben aparecer con detalle o   resumidas, según cuánta experiencia laboral tengo después de ellas.
– Ordena la formación académica de la más reciente a la más antigua,  y colócala antes o después de la experiencia según cuál sea mi  bloque más fuerte.
– Separa claramente mis hard skills (técnicas) de mis soft skills  (personales), y acompaña cada soft skill de un ejemplo concreto dentro de mi experiencia, no como palabra suelta.
– Escribe en el estilo estándar de currículum: sin pronombres  («Gestioné…», no «Yo gestioné…» ni «Gestionó…»).
– Usa un lenguaje claro y cercano, nunca frases de plantilla corporativa vacías.
Mi experiencia, prácticas y formación son:
[PEGA AQUÍ TODOS TUS DATOS]

Nota: si ya usaste el prompt de la guía «¿Qué es un Currículum Vitae?» para el primer borrador, este prompt sirve para revisar y mejorar ese borrador con más detalle en la redacción.